Refran imagen corporativa

Nos levantamos por la mañana, tenemos una reunión con un nuevo cliente y seleccionamos cuidadosamente nuestra presentación personal, conscientes de que representamos la imagen de nuestra marca, sabiendo la importancia que tiene causar una bueena impresión. Normalmente, sólo tenemos una oprtunidad para transmitir a un cliente el valor de nuestro producto y empresa y no se pueden descuidar los detalles.

Con la llegada de los soportes digitales, nuestra empresa y nuestros productos llegan a conocer a nuestro cliente potencial antes que nosotros, puede que incluso nunca lleguemos a tener una interacción directa con el cliente, por lo tanto, dependemos totalmente de la manera en que se defiende nuestro producto ante nuestra competencia, cómo destaca, cómo habla por sí solo. Su presentación, su imagen, su poder de transmisión, el mensaje de sus contenidos… son factores que crecen en importancia y se convierten en uno de los valores de inversión a los que más tiempo y esfuerzo deberíamos dedicar. Ahora más que nunca, nuestra imagen corporativa ha pasado de ser opcional a imperativa, para mantener o alcanzar una posición favorable ante la competencia y en la mente de los consumidores.

Esperamos de nuestros clientes que crean en nosotros, en nuestros productos y servicios, que inviertan en ellos, que apuesten por nuestra marca, pero…. ¿estamos marcando un ejemplo a seguir por nuestros consumidores? ¿apostamos nosotros por nuestra propia marca? ¿estamos ofreciéndole al público lo que busca y de la manera que lo quiere?

La imagen corporativa sin ninguna duda contribuye al logro de los objetivos comerciales trazados por el negocio. Sabemos que cada día más, las decisiones que toma un cliente se basan en la imagen, es decir, compra por los ojos. Esa imagen, inconscientemente en muchos casos, inspira seguridad, confianza y profesionalidad, factores primordiales a ser percibidos sobre nuestra empresa para que nuestro cliente potencial pase a ser un cliente real. Consecuentemente, el impacto que causamos a través de la imagen puede ayudarnos a potenciar nuestras venta o, por el contrario, reducirlas.

Ante el alto volumen de empresas que aún trabajan bajo la percepción de que no existe una relación directa entre la imagen de sus empresas y su posicionamiento en el mercado, se abre una gran ventana para los que apuestan por ponerse guapos para su público e invierten en conectar con él, ¿Cuántas empresas conoces que hayan sido destacadas por sus logros en cualquier medio, que haya llegado a esa posición con una imagen descuidada?

A todos ya nos cuesta confiar en una empresa que aún no dispone de una página web. Incluso cuando existe una página corporativa, ¿confía usted en una página no actualizada, con una apariencia cuestionable?

¿o continuaría usted buscando una empresa que más confianza? hay miles de empresas en cada sector ¿qué razón podríamos tener para apostar por la que se aprecia menos a sí misma y consecuentemente a nosotros?.

El consumidor de hoy en día es bombardeado a diario con una gran cantidad de ofertas, podemos permitirnos elegir a nuestro proveedor sin movernos de nuestra silla comparando en pocos clics servicios, prestaciones, promociones etc., y si nos cabe alguna duda, ya en muchos casos, podemos consultar las opiniones de otros usuarios sobre un producto. Con este nivel de competitividad en el mercado, ¿podemos permitirnos el no invertir en nuestra imagen, en nuestro servicio y en todo lo que esté en nuestra mano antes de perder el control en el momento en que el cliente tomará su decisión?

No solo hay que ser bueno, sino también parecerlo.

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No solo hay que ser bueno sino también parecerlo

We awaken already thinking about the meeting we have with a new client. We carefully craft our personal appearance, because we are aware we represent the image of our brand, and we know how important it is to give a good impression. Normally, we only get one chance to transmit to a client the value of our product and company, therefore we can´t overlook any details.

With the arrival of digital platforms, our business and our products get to our potential client before us. There’s a good chance of never getting to interact directly with the customer. Therefore, we depend entirely on the way our product performs against competitors, how it stands out, how it speaks for itself. Its presentation, its appearance, the message of its contents… these are factors that grow in importance and are one of the elements of investments to which more time and effort should be dedicated. Now, more than ever, our corporate image has gone from being optional to imperative, to reach or maintain a position equal to or exceeding our competition’s in the consumer´s mind.

We expect our clients to believe in us, in our products and services, so that they invest in them and bet on our brand, but… are we setting an example to be followed by our consumers? Do we bet on our own company? Are we offering the public what they are looking for, in the way they want it?

Corporate image undoubtedly contributes to the achievement of the sales objectives set by a business. We know that increasingly the decisions taken by a client are based on image, that we buy with our eyes. Image,subconsciously in many cases, can inspire confidence in security and professionalism, these being primary factors to be perceived about our company in order that our potential customer become an actual one. Consequently, the impact we make through image can either help us boost our sales or reduce them.

With the high volume of businesses still working under the perception that there is not a direct connection between image and market position, there’s a window open to those that bet on scrubbing up for their public and investing to connect with them; how many businesses do you know that have their achievements highlighted by the media that have reached that status with a questionable image?

It´s difficult for many to trust a company that still doesn’t have its own web page or, where a corporate site exists, do you trust a page with out of date contents or whose appearance is questionable? Or would you continue searching for a site that inspires in you more confidence? There are thousands of businesses in each sector, why would we choose the one that takes less care of itself and therefore, us…?

Today´s consumer is bombarded daily with a great variety of offers, we can choose a provider without moving from our chair, comparing with just a few clicks the advantages of particular services, promotions, etc. If we still have doubts, in many cases we can consult other users´ opinions about products. With this level of competitiveness in the market, we cannot afford not to invest in our image, our service and anything else in our hand, or we risk losing control at the moment the customer takes their decision.

The lesson is, not only must you be good, you must be seen to be good.

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